El sistema de cubierta curvada autoportante está formado por un perfil de chapa grecada curvada, que adquiere la forma necesaria mediante una serie de embuticiones transversales. Esta curvatura mejora significativamente su capacidad resistente, permitiendo duplicar la separación entre apoyos respecto a la solución con perfil plano.
La cubierta curvada puede plantearse como una solución simple, con una única chapa curvada autoportante, o como una solución multicapa, compuesta por una chapa curvada de revestimiento exterior, una chapa curvada de soporte interior y un aislamiento intermedio.
La solución simple está formada por una chapa curvada autoportante que actúa simultáneamente como elemento de estanqueidad y soporte estructural. Se utiliza principalmente en marquesinas o recintos sin requerimientos térmicos ni acústicos.
La solución multicapa incorpora una chapa curvada de revestimiento exterior como elemento estanco y una chapa curvada interior de soporte estructural, que resiste tanto las acciones externas como el peso propio de las capas intermedias: barrera de vapor, aislamiento térmico-acústico, perfil separador y perfil de remate interior. Esta configuración se emplea en recintos cerrados con necesidades de acondicionamiento térmico o acústico.



























