Este perfil asume la función estructural de la cubierta, junto con una barrera de vapor, un aislamiento rígido y una lámina impermeabilizante exterior. Este tipo de cubierta permite disponer una impermeabilización continua y eliminar los puentes térmicos. Se utiliza en cubiertas planas con pendientes comprendidas entre el 1 % y el 5 %, destacando por su adaptabilidad y rapidez de montaje. Su principal función es proporcionar un cierre estanco en construcciones que requieren acondicionamiento térmico en el interior.
La chapa grecada de soporte interior deberá cumplir con las exigencias mecánicas especificadas en el proyecto. Se instalará directamente sobre la estructura principal, compuesta habitualmente por pórticos metálicos, de hormigón o de madera, separados entre 6 y 10 metros. La ventaja principal de este sistema es la eliminación de la estructura secundaria o correas, ya que la chapa de soporte puede alcanzar luces de hasta 10 m entre apoyos, como ocurre con el perfil INCO 155.3 Deck. Al prescindir de correas, se mejora notablemente el rendimiento de instalación. Además, esta chapa actúa como plataforma de trabajo durante el montaje y como elemento de arriostramiento de la estructura. Los perfiles más adecuados para esta solución son INCO 100.3 Deck e INCO 155.3 Deck.
Mejora acústica
En aquellos recintos donde se requiera mejorar el confort acústico, se pueden emplear soluciones con el perfil grecado de soporte interior microperforado, para incrementar la absorción acústica de la cubierta. Dichas perforaciones pueden realizarse en las almas del perfil en perfiles de gran canto, o en toda su superficie en perfiles de canto reducido. Habitualmente se emplea un perforado del tipo R5T8 para las perforaciones en las almas y del tipo R3T6 para las perforaciones en toda la superficie.



























