El sistema de cubierta curvada autoportante permite cubrir gradas de pistas deportivas de hasta 13 metros de anchura y cualquier profundidad. Además, este sistema tiene múltiples aplicaciones, como marquesinas para la cubrición de distintos espacios deportivos, tales como pistas de tenis, baloncesto o fútbol.
Con esta tipología de cubierta, se consigue proteger al público de las gradas, independientemente de la meteorología, con un diseño innovador y generando un espacio cubierto de calidad.
























