El proyecto, llevado a cabo en Montpellier, ha incorporado el producto INCO 30.4 como falso techo acabado y a su vez como soporte para los paneles fotovoltaicos. Además estas cubiertas ejercen de marquesinas, aprovechando la sombra que proyectan los paneles para el estacionamiento de vehículos.
El proyecto ha tenido repercusión en los medios franceses dado que ahorra alrededor de 264 toneladas de CO2 al año a la ciudad de Montpellier. Se estima una producción de energía se estima en 1.291 millones de kWh / año durante 20 años, lo que equivale al consumo de electricidad de 450 hogares (con exclusión de la calefacción).






























