La rehabilitación de una cubierta industrial consiste en instalar una chapa grecada de revestimiento exterior adicional sobre la cubierta existente. Su función principal es proporcionar un cierre estanco y económico en cubiertas deterioradas por filtraciones o corrosión. Además, esta intervención permite incorporar aislamiento intermedio para mejorar el acondicionamiento térmico, en caso de que el aislamiento original sea insuficiente o inexistente.
La chapa de revestimiento exterior deberá cumplir con las exigencias mecánicas del proyecto y garantizar la estanqueidad frente al agua. Se instala sobre una estructura de perfiles separadores, normalmente de acero conformado en frío, espaciados entre 1,50 y 3 metros. Los modelos más adecuados para esta solución son INCO 30.4 Cubierta, INCO 30.5 Cubierta e INCO 44.4 Cubierta.
Pendientes reducidas
En cubiertas con pendientes reducidas, pueden emplearse chapas grecadas de gran canto, como INCO 100.3 Cubierta e INCO 155.3 Cubierta. Gracias a su mayor altura de greca y a la posibilidad de fabricación en longitudes de hasta 23 metros, permiten minimizar o eliminar los solapes transversales entre filas, mejorando así la estanqueidad. Siempre que las dimensiones del faldón lo permitan, se puede plantear la colocación de una única chapa continua por faldón. Para reforzar la estanqueidad, se recomienda disponer una junta adhesiva de estanqueidad en los solapes transversales.
Pendientes Mínimas
La cubierta simple debe tener una pendiente mínima hacia los elementos de evacuación de agua superior a la especificada en el CTE DB HS 1. Tabla 2.10 Pendientes en cubiertas inclinadas. En particular, la pendiente mínima debe ajustarse según la altura de la greca de cada perfil.
Para los perfiles de revestimiento exterior fabricados por Incoperfil, la tabla de pendientes adaptada es la siguiente:



























