La correcta ejecución del forjado colaborante es determinante para garantizar su comportamiento estructural, su durabilidad y el cumplimiento de la resistencia al fuego establecida en el proyecto. El sistema, formado por un perfil grecado de acero y una losa de hormigón armado, combina las propiedades resistentes de ambos materiales, requiriendo una instalación controlada conforme al Eurocódigo 4 y al Código Estructural.
Instalación de la chapa colaborante
La instalación comienza sobre la estructura portante previamente nivelada y con los apoyos verificados. Las chapas colaborantes se disponen con los nervios en la dirección definida en los planos de proyecto, encajando mediante los solapes longitudinales y transversales previstos.
Durante esta fase, el perfil actúa como encofrado, soportando el peso del hormigón fresco y las cargas de ejecución. Debe comprobarse:
Correcta alineación de las chapas.
Apoyo mínimo sobre la estructura.
Fijación adecuada para evitar desplazamientos de las chapas durante el vertido.
El suministro en longitudes ajustadas al proyecto permite reducir solapes transversales y optimizar el montaje.
Fijaciones y solapes
Las fijaciones mantienen las chapas correctamente posicionadas y aseguran su unión con la estructura durante la fase de encofrado.
Según el tipo de soporte, pueden emplearse tornillos autotaladrantes, fijaciones mecánicas o sistemas equivalentes conformes a la UNE-EN 1090-4.
En los solapes longitudinales, las chapas se encajan en los nervios extremos, asegurando estabilidad durante el hormigonado.
En los solapes transversales, estos deben situarse sobre apoyo y fijarse correctamente.
En uniones a testa, puede emplearse cinta de estanqueidad para evitar pérdidas de lechada.
La correcta disposición de fijaciones y remates perimetrales contribuye a un vertido uniforme y seguro.
Apoyo sobre la estructura
El apoyo mínimo debe cumplir lo indicado en la UNE-EN 1994-1-1 (apartado 9.2.3), en función del material soporte.
De forma orientativa:
Sobre estructura metálica u hormigón: apoyo mínimo del orden de 75 mm.
Sobre otros materiales (madera, mampostería): apoyo mayor, del orden de 100 mm.
La solución adoptada debe garantizar el apoyo suficiente tanto para la chapa como para la sección de hormigón.
Colocación de armaduras, apuntalamiento y hormigonado
Antes del vertido, deben colocarse las distintas armaduras definidas en el cálculo estructural:
Mallazo superior o armadura antifisuración, dispuesto con separadores adecuados.
Armadura de negativos en apoyos intermedios, cuando proceda.
Armadura inferior de positivos o fuego en el interior de las grecas.
En fase de ejecución, las deformaciones deben mantenerse dentro de los límites establecidos, utilizando apuntalamientos temporales cuando así lo requiera el proyecto.
El hormigonado debe realizarse de forma continua, comenzando preferentemente en las zonas de apoyo y avanzando hacia el centro de vano. Se recomienda un hormigón estructural conforme al proyecto (habitualmente HA-25 o superior) y consistencia adecuada para asegurar el llenado completo de las grecas y una compactación homogénea.
Remates y juntas
Los remates perimetrales y las juntas grecadas tienen como función:
Contener el hormigón durante el vertido.
Definir el nivel superior de la losa.
Evitar pérdidas de material.
Su correcta ejecución es esencial para garantizar la calidad final del forjado.
Perfiles colaborantes de Incoperfil
Los distintos tipos de perfiles colaborantes de Incoperfil se adaptan a distintas configuraciones de luz, canto y resistencia al fuego, permitiendo ajustar la ejecución a las necesidades del proyecto.
Los tipos de perfiles colaborantes disponibles:
INCO 70.4 Colaborante: soluciones ligeras y de canto reducido.
INCO 70.4 P Colaborante: variante punzonada para soluciones con conectores soldados previamente en taller.
INCO 100.3 Colaborante: luces medias con buen equilibrio entre rigidez y peso.
INCO 100.3 R Colaborante: configuraciones con mayores exigencias de resistencia al fuego.
Todos los modelos se fabrican en acero galvanizado o zinc-magnesio conforme a la UNE-EN 1090-4 y disponen de marcado CE.
Conclusión
La puesta en obra del forjado colaborante requiere una secuencia controlada de instalación, fijación y hormigonado. La verificación de apoyos, armaduras y condiciones de vertido garantiza el correcto comportamiento estructural de la losa mixta y su adecuación a las exigencias normativas del proyecto.
Manual técnico de Incoperfil
Para la definición completa del sistema, los criterios de diseño, las bases de cálculo, las tablas de resistencia, los detalles constructivos y los procedimientos de puesta en obra, consulte el Manual Técnico del Forjado Colaborante de Incoperfil, disponible bajo registro en el apartado Documentación de la página web.
Última actualización: Julio 2026
© Incoperfil. Todos los derechos reservados.
El contenido técnico de este artículo forma parte del Manual Técnico del Forjado Colaborante y de la documentación registrada por Incoperfil en ColorIURIS (Acta n.º 1-INCOPERFIL-12.2025).




























