El forjado colaborante es una losa mixta de acero y hormigón capaz de alcanzar niveles elevados de resistencia al fuego sin necesidad de revestimientos proyectados adicionales, siempre que el dimensionado contemple el canto de losa y la armadura específica requerida.
En condiciones normales de servicio, la chapa colaborante actúa como encofrado y armadura resistente. En situación de incendio, su contribución estructural se reduce a medida que el acero alcanza temperaturas elevadas, por lo que la verificación al fuego debe garantizarse mediante el conjunto del sistema estructural.
Comportamiento estructural y criterios de cálculo al fuego
La resistencia al fuego del forjado colaborante se determina conforme a la UNE-EN 1994-1-2 (Eurocódigo 4), que clasifica los elementos estructurales mixtos según tres parámetros:
- R – Capacidad portante: tiempo durante el cual la losa mantiene su estabilidad estructural.
- E – Integridad: capacidad para impedir el paso de llamas o gases calientes.
- I – Aislamiento térmico: limitación de la temperatura en la cara no expuesta, sin superar los incrementos establecidos por la normativa.
La combinación de estos criterios define la clasificación REI, expresada en minutos (REI 30, 60, 90, 120, 180 o 240).
En los forjados colaborantes, el cumplimiento de los valores exigidos se logra mediante el canto total de la losa y la disposición de la armadura inferior específica, sin necesidad de sistemas de protección adicionales en las configuraciones habituales de diseño.
Componentes y cumplimiento de los requisitos al fuego
El comportamiento del forjado durante un incendio depende de la interacción entre sus componentes:
La armadura inferior de refuerzo absorbe los esfuerzos de tracción y garantiza la capacidad portante (R) durante el tiempo requerido. Su sección debe ajustarse en función de la clasificación REI y de las cargas de cálculo.
La chapa colaborante, al permanecer adherida al hormigón, contribuye a mantener la integridad (E) del conjunto.
El hormigón, por su baja conductividad térmica, actúa como barrera protectora. El canto de la losa es determinante para cumplir el requisito de aislamiento térmico (I).
Canto mínimo y clasificación REI
Los cantos mínimos necesarios para alcanzar cada clasificación REI dependen del perfil colaborante y de la configuración estructural adoptada.
De forma orientativa:
INCO 70.4 Colaborante: soluciones habituales entre 120 y 220 mm para clasificaciones REI 30 a REI 240.
INCO 100.3 Colaborante: cantos superiores para clasificaciones elevadas, en función de luz y cargas.
INCO 100.3 R Colaborante: optimizado para alcanzar clasificaciones elevadas con cantos reducidos.
Los valores definitivos deben verificarse mediante cálculo conforme a normativa.
En determinadas configuraciones puede considerarse una capa adicional de nivelación o pavimento con propiedades térmicas equivalentes, dentro de los límites establecidos reglamentariamente.
Armadura inferior y disposición
La armadura inferior desempeña un papel esencial en la verificación al fuego. Se dispone de forma continua en los nervios del perfil, con recubrimientos definidos según el modelo de perfil y la clasificación requerida.
Cuando coinciden la armadura de positivos y la armadura específica de fuego, puede adoptarse el diámetro mayor siempre que cumpla las exigencias estructurales y térmicas.
Medidas adicionales de protección
Aunque el dimensionado mediante canto de losa y armadura es la solución habitual, pueden emplearse medidas complementarias, como revestimientos proyectados o falsos techos protectores, cuando así lo requiera el proyecto o la normativa aplicable.
En estos casos, deben verificarse las características del sistema de protección y su mantenimiento.
Materiales y reacción al fuego
Los materiales que componen el forjado colaborante —acero estructural y hormigón— se clasifican como A1 o A1FL en reacción al fuego conforme a la normativa aplicable, por lo que no contribuyen a la combustión ni a la propagación de las llamas.
Perfiles colaborantes de Incoperfil
La gama de perfiles colaborantes de Incoperfil permite adaptar la solución estructural a distintos niveles de exigencia de resistencia al fuego:
- INCO 70.4 Colaborante
Perfil de greca media adecuado para diversas clasificaciones REI, según configuración. - INCO 100.3 Colaborante
Perfil versátil para luces medias, con posibilidad de alcanzar clasificaciones elevadas conforme a cálculo. - INCO 100.3 R Colaborante
Variante orientada a requerimientos elevados de resistencia al fuego.
Todos los modelos se fabrican conforme a la normativa vigente y cuentan con marcado CE.
Conclusión
La resistencia al fuego en forjados colaborantes forma parte del dimensionado estructural del sistema y debe verificarse conforme a la UNE-EN 1994-1-2. El canto de la losa y la armadura inferior constituyen los elementos clave para garantizar la clasificación REI exigida, asegurando estabilidad, integridad y aislamiento térmico durante el tiempo requerido.
Manual técnico de Incoperfil
Para la definición completa del sistema, los criterios de diseño, las bases de cálculo, las tablas de resistencia, los detalles constructivos y los procedimientos de puesta en obra, consulte el Manual Técnico del Forjado Colaborante de Incoperfil, disponible bajo registro en el apartado Documentación de la página web.
Última actualización: Mayo 2026
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El contenido técnico de este artículo forma parte del Manual Técnico del Forjado Colaborante y de la documentación registrada por Incoperfil en ColorIURIS (Acta n.º 1-INCOPERFIL-12.2025).


























