Las chapas colaborantes se fabrican con aceros estructurales conformados en frío y protegidos frente a la corrosión mediante recubrimientos metálicos de galvanizado o zinc-magnesio. El equilibrio entre resistencia mecánica y durabilidad de los materiales de la chapa colaborante garantiza el correcto comportamiento del forjado colaborante tanto en fase de ejecución como en fase mixta durante la vida útil de la estructura.
Aceros estructurales S280GD y S320GD
Los perfiles colaborantes se fabrican habitualmente con aceros galvanizados S280GD y S320GD, conforme a la norma UNE-EN 10346.
S280GD: límite elástico mínimo de 280 MPa.
S320GD: límite elástico mínimo de 320 MPa.
El empleo de aceros con mayor límite elástico permite optimizar el diseño estructural, aumentando la capacidad resistente del perfil o ajustando su espesor según las necesidades de cálculo.
Recubrimientos metálicos: galvanizado y zinc-magnesio
La protección frente a la corrosión se consigue mediante recubrimientos aplicados en continuo por inmersión en caliente, regulados por la UNE-EN 10346. Los más habituales son:
Galvanizados tipo Z200 – Z275.
Recubrimientos zinc-magnesio (por ejemplo, ZM120 – ZM310).
La elección del recubrimiento depende de la categoría de corrosividad del ambiente, de acuerdo con la UNE-EN 1090-4 y la clasificación ambiental correspondiente.
De forma orientativa:
Ambientes interiores secos → recubrimientos Z200 o equivalentes.
Ambientes interiores húmedos o industriales ligeros → Z275 o ZM120.
Ambientes de corrosividad media o alta → recubrimientos zinc-magnesio ZM310.
Los recubrimientos zinc-magnesio presentan una mayor resistencia a la corrosión en atmósferas agresivas y mejor comportamiento en bordes cortados, contribuyendo a prolongar la vida útil del perfil.
Corrosión y durabilidad
El recubrimiento metálico actúa como barrera física y protección electroquímica frente a la oxidación. Su espesor, expresado en g/m², condiciona la durabilidad del sistema en función del ambiente de exposición.
En la mayoría de aplicaciones interiores habituales de forjados colaborantes, el acero galvanizado o zinc-magnesio correctamente seleccionado proporciona una protección adecuada sin necesidad de tratamientos adicionales.
En casos específicos, pueden emplearse recubrimientos orgánicos complementarios cuando se requieran exigencias adicionales de protección o acabado superficial.
Conclusión
Los materiales de la chapa colaborante combinan aceros estructurales de alta resistencia con recubrimientos metálicos adecuados al entorno de exposición. La correcta selección del tipo de acero y del recubrimiento garantiza la resistencia mecánica, la durabilidad y el comportamiento estructural del forjado colaborante a lo largo de su vida útil.
Manual técnico de Incoperfil
Para la definición completa del sistema, los criterios de diseño, las bases de cálculo, las tablas de resistencia, los detalles constructivos y los procedimientos de puesta en obra, consulte el Manual Técnico del Forjado Colaborante de Incoperfil, disponible bajo registro en el apartado Documentación de la página web.
Última actualización: Junio 2026
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